martes, 3 de noviembre de 2009

COMO UNA FOTOGRAFÍA

Era algo así como una fotografía. La más perfecta para ser retratada: era el paisaje ideal, los colores esenciales y un filtro amarillo que poblaba todos los rincones. Los actores estaban en el lugar correcto, así también los objetos y sus iluminaciones.
Todo parecía ser lo adecuado. Entonces ocurrió. Escuché cómo mi dedo índice ejercía presión sobre el botón que congelaría el recuerdo. Luego tuve que calmar mis ansias y esperar el paso de las horas, los días y también los meses, hasta que llegó el momento.
¿Y esa foto? ¿Qué pasó con la foto? ¿Dónde estaba el tiempo inalterable que ese día retratamos? .
Todo eso había sido removido en un corto segundo.Ahora, era algo así como una fotografía velada. Carecía de ritmo y contenía otra intensidad. Era una imagen sin imagen... un objeto sin recuerdo.
Lo descubrí sola (tal vez siempre lo estuve). Era la angustia ante lo perdido y lo que dejamos ir. Eso que nació de un modo cuidado y que ahora moría, lentamente, se borraba hasta desaparecer, por no haber sido capturado de modo exacto.
Era una carrera contra el tiempo. Mi imagen mezclada con una sucesión de sueños que hacían tensión frente al olvido. Era nuestro y, de un día para el otro, lo habíamos perdido. Y estaba sola a la hora de afrontarlo. Una vez más, vos no estabas.




Mercedes

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